sábado, 31 de enero de 2009
Brendis......mmmmm.....
Y negritas nos quedaron las manos después de la cena! Así debería titular este espacio. Hace un rato vinimos de una celebración. Mañana se casa la hermana de un miembro del SCI y estuvimos invitadas a una especie de “despedida de soltero/a”. La fiesta consistía en: aperitivo ( huevo duro, un poco de carne de búfalo, semillas de soja, prawn crackers y una bola dulce que no sé muy bien lo que lleva); tertulia en el jardín, a las 7 y 8 de la tarde, donde pega un frío que te mueres, de aquel que te cala en los huesos, a no ser claro, que bebas de su bebida típica: licor de arroz y trigo. Esta te hace entrar en calor. Su sabor es similar al whisky, por lo que ni hablar bebo de eso, y lástima que me da, pero no, imposible, sólo de olerlo ya me entran arcadas. Ok, pues después de la tertulia, nos llevan a u salón donde la gente va entrando por turnos. Nos sentamos en el suelo en unas esterillas que tienen más roña que el camión de la basura, lo cual por cierto, aquí eso no existe. Nos empiezan a traer comida. Van pasando unos señores con cubos de plástico y cazuelas con comida y te van echando al plato. Todo con diferentes sabores: carne y estómago de búfalo, espinacas (son muy caras por lo que te ponen muy poquitas), coliflor, lentejas, salsa picante con tomate, un tipo de arroz que para que os hagáis una idea, es chafado. Le llaman: bitten rice; que más…..a ver que piense…..creo que ya está. La cosa consiste en mezclarlo todo con las manos, ya que no se utilizan cubiertos. Lo vas removiendo, y de esta manera el bitten rice, el cual es duro en un principio, se va ablandando cogiendo la textura del arroz normal. Y por último: el postre, servido en el mismo plato que todo lo demás. Se trata de yogurt con un cachito de zanaoria, de apio, de pepino, un gajo de mandarina y un par de guisantes. ¡Ah!, se me olvidaba: también un dulce de leche de búfalo. ¿Entendéis entonces porque a uno se le quedan las manos negras? E imaginad comer un yogurt sin cuchara, mmmmm, ¡yammi!.
La verdad nos hemos reído mucho Cris y yo. Haciendo la coñita con todo. Además los hombres iban bastante tajillas del whisky, con lo que fue divertido. Todo el mundo nos miraba y nos echaban fotos¡¡¡Cómo si las que se casasen fuéramos nosotras!!!¡Vaya show! Mientras, la canción de “Hotel California” de los Eagles, iba sonando repetidas veces. También “Last Christmas” de George Michael, jajajaja, esto junto con música nepalí, por supuesto.
La fiesta en la cual nosotros estábamos era en la de la mujer. Digamos que hay dos celebraciones a la misma hora en lugares distintos, porque los novios no deben verse hasta mañana. Le debíamos hacer un regalo a la novia. Le dimos doscientas rupias nepalís, es decir, 2 euros, metidos en un sobre. Era lo que nos dijeron nuestros compis. A cambio ella te daba un “detallito”, comparable por ejemplo a las almendras esas de colores que siempre te regalan en los bautizos y luego nuestras madres guardan, sin saber muy bien porqué ya que nos las podríamos comer, como recuerdo en el armario de las figuritas; o las invitaciones de boda con el muñequito al lado. Bueno en esta ocasión de trataba de unas avellanas pero muy duras y sin color. ¡Vamos que estas aunque quieras comértelas mejor ni lo intentes! También sin bolsa o invitación. Simplemente una especie de fruto-seco-piedra. A lo cual debías por supuesto, acompañarle una sonrisa, un “daniebat” ( gracias ) y un “namaste” con su correspondiente inclinación de espalda y cabeza. Por lo que ya sabéis chicos: pal próximo que le apetezca sucumbirse en el maravilloso mundo de las relaciones matrimoniales, y en momentos de crisis como los que hoy vive España, ¿Por qué no plantearse hacer una boda al estilo nepalí? Olvidaos de invitaciones, souvenirs, servicio de hostelería, protocolo y metres, de alquilar un restaurante, el garaje de casa ya da el pego; cubertería, flores, peluquería, vestuario, etc, etc.
Y como decía, esto es una especie de despedida de soltero/a. Mañana la boda a las 11 de la mañana. Nos sabemos bien bien en qué consistirá, así que ya os explicaré en otro momento.
Hoy también fue aquí un día importante para el Hinduismo. Gente de otros pueblos venían expresamente al templo que tenemos al lado de casa. Es considerado uno de los más famosos en Nepal, al parecer. Algunas de estas personas han permanecido sin comer apenas nada durante un mes, y desde ayer que llevan caminando para llegar a Panauti, nuestro pueblo. Aquí finalizan el peregrinaje. Estuvimos deambulando por el pueblo pero la verdad no fue muy interesante. Entre que no entendemos bien el significado de todo ni el idioma. De todas maneras, siempre es el mismo rollo: que si bendecir a este Dios, o al otro, y adorarlos, etc. Quitarte los zapatos cada vez que entras al templo; que la gente te mire sin parar porque eres blanca,; no poder echar fotos en según que lugar o situaciones…
Y cambiando de tema, creo que os dije que íbamos a hacer un viajecito con la escuela. Bueno pues vinimos ayer. Fueron tres días y visitamos básicamente tres sitios: Lumbini. Se cree que es lugar de nacimiento del primer Buda: Siddharta Gautama; Pokhara y Palpa. Los días no nos acompañaron mucho y la niebla predominó constantemente, por lo que no pudimos apreciar los Himalayas desde la lejanía. Eso sí, pasamos por la zona de Terai, la cual es más cálida y la vegetación distinta. Es casi todo jungla. Bastante diferente de donde ahora estamos. Y digo “pasamos” porque básicamente el viaje a consistido en “pasar”. Pasar con el autobús pa arriba y pa abajo. Hemos hecho no sé cuantos kilómetros en tres días. Estos sitios que se supone podemos decir “hemos visto”, nos paramos a visitarlos sólo cuestión de minutos, ya que no había más tiempo. El autobús era como para unas cincuenta personas e íbamos en él, 72. Algunos sentados tres en asientos de dos, como a mí me pasó en dos ocasiones. Suerte que estos nepalíes con delgaditos, porque si todos tuvieran el cuelo que yo poseo….imaginad! También habían tres banquitos de madera puestos en medio del pasillo del bus para que otros tantos culos pudieran ser aposentados.
Nos niños no dejaron de armarla en el autobús: chillando, cantando, comiendo sin parar….Todos llevaban mogollón de comida, mejor dicho de tonterías para picar, y cuando se les acababan, siempre compraban más en puestos de la calle, al pararse el autobús. Fue divertido pero un poco-bastante cansino.
Yo el primer día vomité al llegar al primer sitio donde dormimos del empacho que llevaba ¡Los niños te meten la comida por la boca!¡No puedes decirles que no! Te empiezan a dar de todo. Todos se reparten entre ellos, lo cual es asombroso y muy bonito. Siempre prefieren que tú comas antes que ellos comer. Esa misma noche, dormimos en un templo budista. Era una especie de habitación muy grande para gente que no tiene donde quedarse, como por ejemplo nosotros. Aunque si bien, sólo estábamos nosotros. No es una especie de albergue de huérfanos o vagabundos. El rollo es que no habían camas claro, si no colchones finísimos en el suelo, y mantas las justas. Al día siguiente mi cuerpo estaba todo dolorido. Además no dejaban de escucharse: a los niños liándola, y los ronquidos del dueño de la escuela. ¡Todo un placer!
El segundo día si que dormimos en un hotel en Pokhara, en el cual, como no, no habñia agua caliente, por lo que me tuve que duchar y lavar el pelo con agua fría. A día de hoy, estoy resfriada y llena de mocos. Pero todo va bien, tirando pa alante.
Y con esto y un bizcocho creo que ya os dejo. Me voy a dormir que mañana nos levantamos a las 6 para ir al “morning walk”.
Muchos besitos. ¡Espero vuestras noticias y recordad que aquí la mendas os echa mucho de menitos y os quiere a rabiar!
Y negritas nos quedaron las manos después de la cena! Así debería titular este espacio. Hace un rato vinimos de una celebración. Mañana se casa la hermana de un miembro del SCI y estuvimos invitadas a una especie de “despedida de soltero/a”. La fiesta consistía en: aperitivo ( huevo duro, un poco de carne de búfalo, semillas de soja, prawn crackers y una bola dulce que no sé muy bien lo que lleva); tertulia en el jardín, a las 7 y 8 de la tarde, donde pega un frío que te mueres, de aquel que te cala en los huesos, a no ser claro, que bebas de su bebida típica: licor de arroz y trigo. Esta te hace entrar en calor. Su sabor es similar al whisky, por lo que ni hablar bebo de eso, y lástima que me da, pero no, imposible, sólo de olerlo ya me entran arcadas. Ok, pues después de la tertulia, nos llevan a u salón donde la gente va entrando por turnos. Nos sentamos en el suelo en unas esterillas que tienen más roña que el camión de la basura, lo cual por cierto, aquí eso no existe. Nos empiezan a traer comida. Van pasando unos señores con cubos de plástico y cazuelas con comida y te van echando al plato. Todo con diferentes sabores: carne y estómago de búfalo, espinacas (son muy caras por lo que te ponen muy poquitas), coliflor, lentejas, salsa picante con tomate, un tipo de arroz que para que os hagáis una idea, es chafado. Le llaman: bitten rice; que más…..a ver que piense…..creo que ya está. La cosa consiste en mezclarlo todo con las manos, ya que no se utilizan cubiertos. Lo vas removiendo, y de esta manera el bitten rice, el cual es duro en un principio, se va ablandando cogiendo la textura del arroz normal. Y por último: el postre, servido en el mismo plato que todo lo demás. Se trata de yogurt con un cachito de zanaoria, de apio, de pepino, un gajo de mandarina y un par de guisantes. ¡Ah!, se me olvidaba: también un dulce de leche de búfalo. ¿Entendéis entonces porque a uno se le quedan las manos negras? E imaginad comer un yogurt sin cuchara, mmmmm, ¡yammi!.
La verdad nos hemos reído mucho Cris y yo. Haciendo la coñita con todo. Además los hombres iban bastante tajillas del whisky, con lo que fue divertido. Todo el mundo nos miraba y nos echaban fotos¡¡¡Cómo si las que se casasen fuéramos nosotras!!!¡Vaya show! Mientras, la canción de “Hotel California” de los Eagles, iba sonando repetidas veces. También “Last Christmas” de George Michael, jajajaja, esto junto con música nepalí, por supuesto.
La fiesta en la cual nosotros estábamos era en la de la mujer. Digamos que hay dos celebraciones a la misma hora en lugares distintos, porque los novios no deben verse hasta mañana. Le debíamos hacer un regalo a la novia. Le dimos doscientas rupias nepalís, es decir, 2 euros, metidos en un sobre. Era lo que nos dijeron nuestros compis. A cambio ella te daba un “detallito”, comparable por ejemplo a las almendras esas de colores que siempre te regalan en los bautizos y luego nuestras madres guardan, sin saber muy bien porqué ya que nos las podríamos comer, como recuerdo en el armario de las figuritas; o las invitaciones de boda con el muñequito al lado. Bueno en esta ocasión de trataba de unas avellanas pero muy duras y sin color. ¡Vamos que estas aunque quieras comértelas mejor ni lo intentes! También sin bolsa o invitación. Simplemente una especie de fruto-seco-piedra. A lo cual debías por supuesto, acompañarle una sonrisa, un “daniebat” ( gracias ) y un “namaste” con su correspondiente inclinación de espalda y cabeza. Por lo que ya sabéis chicos: pal próximo que le apetezca sucumbirse en el maravilloso mundo de las relaciones matrimoniales, y en momentos de crisis como los que hoy vive España, ¿Por qué no plantearse hacer una boda al estilo nepalí? Olvidaos de invitaciones, souvenirs, servicio de hostelería, protocolo y metres, de alquilar un restaurante, el garaje de casa ya da el pego; cubertería, flores, peluquería, vestuario, etc, etc.
Y como decía, esto es una especie de despedida de soltero/a. Mañana la boda a las 11 de la mañana. Nos sabemos bien bien en qué consistirá, así que ya os explicaré en otro momento.
Hoy también fue aquí un día importante para el Hinduismo. Gente de otros pueblos venían expresamente al templo que tenemos al lado de casa. Es considerado uno de los más famosos en Nepal, al parecer. Algunas de estas personas han permanecido sin comer apenas nada durante un mes, y desde ayer que llevan caminando para llegar a Panauti, nuestro pueblo. Aquí finalizan el peregrinaje. Estuvimos deambulando por el pueblo pero la verdad no fue muy interesante. Entre que no entendemos bien el significado de todo ni el idioma. De todas maneras, siempre es el mismo rollo: que si bendecir a este Dios, o al otro, y adorarlos, etc. Quitarte los zapatos cada vez que entras al templo; que la gente te mire sin parar porque eres blanca,; no poder echar fotos en según que lugar o situaciones…
Y cambiando de tema, creo que os dije que íbamos a hacer un viajecito con la escuela. Bueno pues vinimos ayer. Fueron tres días y visitamos básicamente tres sitios: Lumbini. Se cree que es lugar de nacimiento del primer Buda: Siddharta Gautama; Pokhara y Palpa. Los días no nos acompañaron mucho y la niebla predominó constantemente, por lo que no pudimos apreciar los Himalayas desde la lejanía. Eso sí, pasamos por la zona de Terai, la cual es más cálida y la vegetación distinta. Es casi todo jungla. Bastante diferente de donde ahora estamos. Y digo “pasamos” porque básicamente el viaje a consistido en “pasar”. Pasar con el autobús pa arriba y pa abajo. Hemos hecho no sé cuantos kilómetros en tres días. Estos sitios que se supone podemos decir “hemos visto”, nos paramos a visitarlos sólo cuestión de minutos, ya que no había más tiempo. El autobús era como para unas cincuenta personas e íbamos en él, 72. Algunos sentados tres en asientos de dos, como a mí me pasó en dos ocasiones. Suerte que estos nepalíes con delgaditos, porque si todos tuvieran el cuelo que yo poseo….imaginad! También habían tres banquitos de madera puestos en medio del pasillo del bus para que otros tantos culos pudieran ser aposentados.
Nos niños no dejaron de armarla en el autobús: chillando, cantando, comiendo sin parar….Todos llevaban mogollón de comida, mejor dicho de tonterías para picar, y cuando se les acababan, siempre compraban más en puestos de la calle, al pararse el autobús. Fue divertido pero un poco-bastante cansino.
Yo el primer día vomité al llegar al primer sitio donde dormimos del empacho que llevaba ¡Los niños te meten la comida por la boca!¡No puedes decirles que no! Te empiezan a dar de todo. Todos se reparten entre ellos, lo cual es asombroso y muy bonito. Siempre prefieren que tú comas antes que ellos comer. Esa misma noche, dormimos en un templo budista. Era una especie de habitación muy grande para gente que no tiene donde quedarse, como por ejemplo nosotros. Aunque si bien, sólo estábamos nosotros. No es una especie de albergue de huérfanos o vagabundos. El rollo es que no habían camas claro, si no colchones finísimos en el suelo, y mantas las justas. Al día siguiente mi cuerpo estaba todo dolorido. Además no dejaban de escucharse: a los niños liándola, y los ronquidos del dueño de la escuela. ¡Todo un placer!
El segundo día si que dormimos en un hotel en Pokhara, en el cual, como no, no habñia agua caliente, por lo que me tuve que duchar y lavar el pelo con agua fría. A día de hoy, estoy resfriada y llena de mocos. Pero todo va bien, tirando pa alante.
Y con esto y un bizcocho creo que ya os dejo. Me voy a dormir que mañana nos levantamos a las 6 para ir al “morning walk”.
Muchos besitos. ¡Espero vuestras noticias y recordad que aquí la mendas os echa mucho de menitos y os quiere a rabiar!
Viaje con el cole a Lumbini y Pokhara
Lumbini, donde dormimos
en un pais tropicalll
la panda de nenes en el suelo de lumbini
El bus petadito
cEmpezamos el viaje el martes temprano, cuando los grandes recipientes con comida estuvieron listos y conseguimos meternos en el autobús. El bus era de 50 plazas, pero éramos más de 70 personas (más las cinco o seis a las que fuimos dejando en pueblos cercanos) así que, sin problemas de ilegalidades, algunos nos sentamos de tres en tres, pusimos unos bancos de la escuela en el pasillo y otros se quedaron de pie. Y listo! Así, doce horas hasta Lumbini, y vuelta.
Íbamos haciendo paradas de vez en cuando para ir al toilet o coger algo de agua. También paramos una vez a comer: en un momentito teníamos montado el campamento gitano y con las bombonas nos calentamos la comida.
El resto del viaje lo pasamos comiendo. Qué barbaridad, cómo comen los niños aquí! En España, nuestras madres nos meten en la mochila el bocata de mortadela o de tortilla (francesa, como recalcó Bren ;) y arreando. Aquí, no hace falta mucha ropa y petan sus bolsas con múltiples cosas: arroz inflado, palomitas (sin sal ni mantequilla, eh!), soya beans, noodles, frutos secos, galletas, mandarinas… nos pasamos el viaje zampando! Por supuesto, nos ofrecían continuamente y era difícil decir que no (lo que tuvo sus consecuencias en dolor de panza…).
Si en algún momento se gastaba la comida, don’t worry, en cualquier parada se arremolinaban diez tíos al bus y te vendían comida por las ventanas.
En una ocasión compró un profesor un racimo enorme de plátanos, una centena de mini plátanos muy dulces y muy ricos! Otro chaval, Manik, se agenció con otro racimo e hizo negocio en el bus vendiéndoselos al resto de chavales. Os podéis imaginar lo siguiente: guerra de pieles de plátano! Qué coloreado quedó todo el suelo tras decorarlo con plátano, naranja, frutos secos…
En el largo camino de curvas pudimos ver unos cañones muy chulos, por cuyo centro surcaba el río turquesa. Se veían rápidos y gente haciendo rafting. Como lleva ocurriendo en esta estación seca, el paisaje se veía algo difuminado por la neblina que acompaña y que está pidiendo a gritos algo de lluvia.
Lo que notamos fue un cambio en el paisaje, al llegar a la zona de Terai: la jungla! Mucho verde, árboles muy altos poblando colinas, plataneros, humedad en el ambiente, más agua y más limpieza y fresquito en el medio.
En un momento dado, paramos y Laxmi nos invitó a subirnos a la parte de arriba, que sabe que nos gusta :) Pero no es lo mismo venir de Banepa a Panauti en un ratito que la rasca que hacía la horita que pasamos allí!! A la vuelta volví a subir en otro trozo, con solete y brisa de puta madre, hasta que la policía nos mandó bajar…
El viaje fue un poco agónico, nos entreteníamos cantando canciones nepalíes (y alguna española pa darle vidilla y originalidad al repertorio –se medio saben el cumpleaños feliz, y ya les he remarcado la importancia del “¡bieeeeeeeeeeen!” :), los niños pidiendo fotos cada rato (“Ahora hazme una single!”), luego les tuve que enseñar el juego de ir poniéndole la mano en la cara a la gente, ese que es tan horrible jajajaj, y tras perdernos, llegamos a Lumbini, donde dormimos en el International Goutami Nun’s Temple. Nos dejaron un “flat” (oséase, el suelo) para todos, así que pasamos una noche bastante horrible con niños gritando hasta las tantas y desde las tantas, ronquidos y colchones finos como la seda…
Lumbini es el lugar de nacimiento de Lord Buddha, en el año 623 A.C, y visitamos el Templo de Maya Devi (su madre) donde está la Marker Stone, indicando el lugar exacto donde nació. También hay esculturas del nacimiento, el Holy Pond donde supuestamente Maya Devi se dio el último baño antes de dar a luz a su hijo, y el pilar de Asokan cuya inscripción demuestra la autenticidad del lugar (como está escrito, me lo creo… fácil!).
El tiempo no acompañaba y el colorido típico de los mantras budistas se veía ensombrado con tanta niebla. En uno de los templos un monje explicó la historia de Buddha pero nuestros conocimientos de nepalí quedan muy cortos para poder entenderlo, y no encontramos un buen traductor simultáneo…
Continuamos el viaje dirección Pokhara, y más tarde conocimos Palpa, lugar donde hacen parte de los típicos Topi que usan los hombres que superan los cuarenta años. Los mercadillos nos rodeaban, y muchos niños compraron colgantes de todos los colores: budistas, hinduistas y cristianos (algunos bien feos!) y un nene nos regaló unas estampitas de Buddha. Nos compramos un Topi (nada que ver con los antes mencionados) como el que podéis ver en las fotos, bien guapas íbamos!! Decoradas además con Tika (el punto rojo se pone tras rezar en uno de los múltiplos templos, y el tika negro en medio y los ojos nepalíes nos los pintaron las nenas), parecíamos casi casi nepalíes ;)
Pokhara nos recibió ya de noche, y tras dormir en una cama cada una (gran lujo! Casi todo el resto volvieron a compartir camas en comunidad), nos despertamos de nuevo con otro día gris. Un fallo este tiempo, andábamos con muchas ganas de ver los Himalayas y nuestro gozo en un pozo… Ese Annapurna que siempre me recuerda a Rodrigo, tendrá que esperarnos! Queremos volver a finales de febrero y a ver si el solete nos acompaña.
Dimos un paseíto en barca por el Lago Phewa, para cruzar hasta una isla y ver un templo. Visitamos las Devis’ Falls, cascadas también sedientas de las aguas veraniegas que tomaron su nombre cuando la señora Devis murió tras ser arrastrada por la corriente… Y ya enseguida nos tocaba volver de nuevo a Panauti. Los kilómetros aquí se hacen mucho más largos con las carreteras que tiene el país, así que hemos pasado demasiadas horas metidas en el bus! Andamos con ganitas de conocer el país con más calma…
Íbamos haciendo paradas de vez en cuando para ir al toilet o coger algo de agua. También paramos una vez a comer: en un momentito teníamos montado el campamento gitano y con las bombonas nos calentamos la comida.
El resto del viaje lo pasamos comiendo. Qué barbaridad, cómo comen los niños aquí! En España, nuestras madres nos meten en la mochila el bocata de mortadela o de tortilla (francesa, como recalcó Bren ;) y arreando. Aquí, no hace falta mucha ropa y petan sus bolsas con múltiples cosas: arroz inflado, palomitas (sin sal ni mantequilla, eh!), soya beans, noodles, frutos secos, galletas, mandarinas… nos pasamos el viaje zampando! Por supuesto, nos ofrecían continuamente y era difícil decir que no (lo que tuvo sus consecuencias en dolor de panza…).
Si en algún momento se gastaba la comida, don’t worry, en cualquier parada se arremolinaban diez tíos al bus y te vendían comida por las ventanas.
En una ocasión compró un profesor un racimo enorme de plátanos, una centena de mini plátanos muy dulces y muy ricos! Otro chaval, Manik, se agenció con otro racimo e hizo negocio en el bus vendiéndoselos al resto de chavales. Os podéis imaginar lo siguiente: guerra de pieles de plátano! Qué coloreado quedó todo el suelo tras decorarlo con plátano, naranja, frutos secos…
En el largo camino de curvas pudimos ver unos cañones muy chulos, por cuyo centro surcaba el río turquesa. Se veían rápidos y gente haciendo rafting. Como lleva ocurriendo en esta estación seca, el paisaje se veía algo difuminado por la neblina que acompaña y que está pidiendo a gritos algo de lluvia.
Lo que notamos fue un cambio en el paisaje, al llegar a la zona de Terai: la jungla! Mucho verde, árboles muy altos poblando colinas, plataneros, humedad en el ambiente, más agua y más limpieza y fresquito en el medio.
En un momento dado, paramos y Laxmi nos invitó a subirnos a la parte de arriba, que sabe que nos gusta :) Pero no es lo mismo venir de Banepa a Panauti en un ratito que la rasca que hacía la horita que pasamos allí!! A la vuelta volví a subir en otro trozo, con solete y brisa de puta madre, hasta que la policía nos mandó bajar…
El viaje fue un poco agónico, nos entreteníamos cantando canciones nepalíes (y alguna española pa darle vidilla y originalidad al repertorio –se medio saben el cumpleaños feliz, y ya les he remarcado la importancia del “¡bieeeeeeeeeeen!” :), los niños pidiendo fotos cada rato (“Ahora hazme una single!”), luego les tuve que enseñar el juego de ir poniéndole la mano en la cara a la gente, ese que es tan horrible jajajaj, y tras perdernos, llegamos a Lumbini, donde dormimos en el International Goutami Nun’s Temple. Nos dejaron un “flat” (oséase, el suelo) para todos, así que pasamos una noche bastante horrible con niños gritando hasta las tantas y desde las tantas, ronquidos y colchones finos como la seda…
Lumbini es el lugar de nacimiento de Lord Buddha, en el año 623 A.C, y visitamos el Templo de Maya Devi (su madre) donde está la Marker Stone, indicando el lugar exacto donde nació. También hay esculturas del nacimiento, el Holy Pond donde supuestamente Maya Devi se dio el último baño antes de dar a luz a su hijo, y el pilar de Asokan cuya inscripción demuestra la autenticidad del lugar (como está escrito, me lo creo… fácil!).
El tiempo no acompañaba y el colorido típico de los mantras budistas se veía ensombrado con tanta niebla. En uno de los templos un monje explicó la historia de Buddha pero nuestros conocimientos de nepalí quedan muy cortos para poder entenderlo, y no encontramos un buen traductor simultáneo…
Continuamos el viaje dirección Pokhara, y más tarde conocimos Palpa, lugar donde hacen parte de los típicos Topi que usan los hombres que superan los cuarenta años. Los mercadillos nos rodeaban, y muchos niños compraron colgantes de todos los colores: budistas, hinduistas y cristianos (algunos bien feos!) y un nene nos regaló unas estampitas de Buddha. Nos compramos un Topi (nada que ver con los antes mencionados) como el que podéis ver en las fotos, bien guapas íbamos!! Decoradas además con Tika (el punto rojo se pone tras rezar en uno de los múltiplos templos, y el tika negro en medio y los ojos nepalíes nos los pintaron las nenas), parecíamos casi casi nepalíes ;)
Pokhara nos recibió ya de noche, y tras dormir en una cama cada una (gran lujo! Casi todo el resto volvieron a compartir camas en comunidad), nos despertamos de nuevo con otro día gris. Un fallo este tiempo, andábamos con muchas ganas de ver los Himalayas y nuestro gozo en un pozo… Ese Annapurna que siempre me recuerda a Rodrigo, tendrá que esperarnos! Queremos volver a finales de febrero y a ver si el solete nos acompaña.
Dimos un paseíto en barca por el Lago Phewa, para cruzar hasta una isla y ver un templo. Visitamos las Devis’ Falls, cascadas también sedientas de las aguas veraniegas que tomaron su nombre cuando la señora Devis murió tras ser arrastrada por la corriente… Y ya enseguida nos tocaba volver de nuevo a Panauti. Los kilómetros aquí se hacen mucho más largos con las carreteras que tiene el país, así que hemos pasado demasiadas horas metidas en el bus! Andamos con ganitas de conocer el país con más calma…
sábado, 24 de enero de 2009
Fotos!!!
Por fin hemos podido subir algunas fotos. de abajo a arriba:
Las terrazas que vemos cada manana en el morning walk y los lindos amaneceres, las mujeres trabajando, la peazo luna llena que nos acompanya, un hombre tocando un instrumento en el templo d dulhikhel , los compis d SCI en nochevieja, una vista d panauti, su rio y su mierda.
Nuestros keridisimos nenes sucios!!! Arasala abajo a la derecha junto a Monito (bautizada asi por nosotras xo entre ellas se llaman asi! :)
Nosotras con Punya del SCI, Tai Chi manyanero en el templo al lao d casa,
Nenes y nenas de la escuela Parshala,
Clase d ingles en casa (Peace Home) cn nenes d la calle y mas arriba vocabulario: fijaos en la zebra y en el Lion!!! JAJAJAJA!
Bren con las nenas colgando!
Los cultivos d patata, tan perfectos, qe saldran en dos meses.
Y el puente colgante cerca de Kopashi.
Por ultimo, Bal Krishna cn su family
Otro dia mas!!
Esperamos que os gusten!!
Los nenes nepalies
Los niños nepalíes llevan zapatos de dos tallas más. O una sandalia de cada. O las llevan cambiadas de pie.
Incluso, muy a menudo caminan con pies descalzos.
Acuden al colegio en uniforme, algunas niñas con pantalón, otras con falda, según libre elección.
Sin distinción de sexos les acompaña la corbata de rayas.
Los niños nepalíes te saludan cuando entras en clase: Levantándose de su sitio, gritan a coro: “Good morning Miiiiiiss!”. Debes pedirles que se sienten, sino se quedan de pie en sus sitios.
Cuando les prestas un lápiz, o quieren que les corrijas los deberes del día anterior (que a veces ellos mismos te han pedido que se los mandes), te ofrecen el lápiz y el cuaderno con las dos manos muy juntas.
Muchos niños no se cambian de ropa, y andan andrajosos por las calles. Un pantalón agujerado, un jersey que cambió de color, unos calcetines chillones para calentarse los pies que, en general, van calzados con unas sandalias por muy baja que sea la temperatura.
Las mujeres en Nepal llevan el pelo largo y liso, incluso los hombres se hacen la permanente para alisárselo. No es común el pelo rizado ni las rastas, por lo que mi peinado les resulta curioso.
Lo que nunca habían visto antes es un piercing en la lengua, muchos niños al verme me sacan la lengua para que se lo enseñe! También los pequeñitos vienen a apretarme la nariz… :)
Los nepalíes no tienen móviles hasta que son adultos (aunque es cierto que los que tienen son de última generación). El juego más común en la calle es tipo “hacky”, pero con una “pelota” construida a base de gomas. Cuantas más tengas, más fácil será golpearla con el pie, y competir a ver quién le da más toques. Hay niñas que llegan a los cincuenta. También sirve como pelota de tenis, y las raquetas serán un recogedor o un cartón.
A veces me vienen a la cabeza imágenes de nuestros padres jugando de pequeños. Un neumático viejo que rueda puede hacer las delicias de un niño. Un palo cualquiera se convertirá en el mejor bate de béisbol y el terreno arenoso es perfecto para jugar a las canicas. Una caña de bambú alargada con un par de ruedas al final es un buen entretenimiento.
Pienso en la cantidad de muñecas tiradas en España porque el niño se aburre. O porque perdió un zapato. En el coche teledirigido que se quedó sin pilas. Aquí eso serían maravillas. Mientras ruede, o mientras tu imaginación haga que ruede…
Los niños pasan horas en la calle y se divierten con cualquier cosa. Imagino que el ir llenos de mierda todo el día les protegerá de cualquier enfermedad cuando lleguen a adultos…
Es difícil adivinar la edad de un niño porque todos parecen menores de lo que son. Pero es muy bonito ver a todos los niños mezclados, los mayores cuidan a los pequeños y los pequeños cuidan de los más enanos. Pavina, a sus ocho años, lleva colgado del brazo a su hermanito de tres todo el día. Muchas veces el nene corretea por la calle sin pantalones…
Los niños nepalíes lloran con muy poca frecuencia. Hoy por primera vez vi a Monito llorar, porque se tropezó y cayó a un charco. Pero apenas se ven lágrimas, a pesar de que unos a otros se meten buenas collejas… A veces Arasala hace pucheros, pero no son de verdad, sólo quiere llamar nuestra atención para que le demos una galleta o algo más que meterse a la boca…
En España no había pasado tanto tiempo junto a tantos críos, pero mi experiencia me dice que esto es totalmente diferente… Creo que a pesar de su baja estatura, y la dificultad en la comunicación, estos niños tienen demasiadas cosas que enseñarnos. Demasiadas cosas de las que aprender.
Incluso, muy a menudo caminan con pies descalzos.
Acuden al colegio en uniforme, algunas niñas con pantalón, otras con falda, según libre elección.
Sin distinción de sexos les acompaña la corbata de rayas.
Los niños nepalíes te saludan cuando entras en clase: Levantándose de su sitio, gritan a coro: “Good morning Miiiiiiss!”. Debes pedirles que se sienten, sino se quedan de pie en sus sitios.
Cuando les prestas un lápiz, o quieren que les corrijas los deberes del día anterior (que a veces ellos mismos te han pedido que se los mandes), te ofrecen el lápiz y el cuaderno con las dos manos muy juntas.
Muchos niños no se cambian de ropa, y andan andrajosos por las calles. Un pantalón agujerado, un jersey que cambió de color, unos calcetines chillones para calentarse los pies que, en general, van calzados con unas sandalias por muy baja que sea la temperatura.
Las mujeres en Nepal llevan el pelo largo y liso, incluso los hombres se hacen la permanente para alisárselo. No es común el pelo rizado ni las rastas, por lo que mi peinado les resulta curioso.
Lo que nunca habían visto antes es un piercing en la lengua, muchos niños al verme me sacan la lengua para que se lo enseñe! También los pequeñitos vienen a apretarme la nariz… :)
Los nepalíes no tienen móviles hasta que son adultos (aunque es cierto que los que tienen son de última generación). El juego más común en la calle es tipo “hacky”, pero con una “pelota” construida a base de gomas. Cuantas más tengas, más fácil será golpearla con el pie, y competir a ver quién le da más toques. Hay niñas que llegan a los cincuenta. También sirve como pelota de tenis, y las raquetas serán un recogedor o un cartón.
A veces me vienen a la cabeza imágenes de nuestros padres jugando de pequeños. Un neumático viejo que rueda puede hacer las delicias de un niño. Un palo cualquiera se convertirá en el mejor bate de béisbol y el terreno arenoso es perfecto para jugar a las canicas. Una caña de bambú alargada con un par de ruedas al final es un buen entretenimiento.
Pienso en la cantidad de muñecas tiradas en España porque el niño se aburre. O porque perdió un zapato. En el coche teledirigido que se quedó sin pilas. Aquí eso serían maravillas. Mientras ruede, o mientras tu imaginación haga que ruede…
Los niños pasan horas en la calle y se divierten con cualquier cosa. Imagino que el ir llenos de mierda todo el día les protegerá de cualquier enfermedad cuando lleguen a adultos…
Es difícil adivinar la edad de un niño porque todos parecen menores de lo que son. Pero es muy bonito ver a todos los niños mezclados, los mayores cuidan a los pequeños y los pequeños cuidan de los más enanos. Pavina, a sus ocho años, lleva colgado del brazo a su hermanito de tres todo el día. Muchas veces el nene corretea por la calle sin pantalones…
Los niños nepalíes lloran con muy poca frecuencia. Hoy por primera vez vi a Monito llorar, porque se tropezó y cayó a un charco. Pero apenas se ven lágrimas, a pesar de que unos a otros se meten buenas collejas… A veces Arasala hace pucheros, pero no son de verdad, sólo quiere llamar nuestra atención para que le demos una galleta o algo más que meterse a la boca…
En España no había pasado tanto tiempo junto a tantos críos, pero mi experiencia me dice que esto es totalmente diferente… Creo que a pesar de su baja estatura, y la dificultad en la comunicación, estos niños tienen demasiadas cosas que enseñarnos. Demasiadas cosas de las que aprender.
lunes, 19 de enero de 2009
Y por fin me digno a escribir...
Y sin saber cómo ni porqué, aquí estamos: dos dulces princesitas rodeadas de cientos dulces niños nepalís.Nuestras clases como ya algunos sabéis, van bien, aunque si bien, destacar que nuestros nervios cada día están más a flor de piel. Hay muchos de ellos a los cuales no les apetece aprender Inglés y nos sacan de quicio.No sirven las amenacillas o los cambios de sitio. Así pues, la ignorancia, como siempre sucede, será lo mejor que les pueda pasar a aquellos que no tienen interés.Los demás son soles, soles de primavera en días de invierno. Todos con sus caritas morenas y sus ojos achinados.Dulces sonrisas, alguna que otra con dientes picados, pero todas muy dulces. Tiene diamantes en sus corazones. Y de sus orejas, al igual que de sus narices, cuelgan pendientes, los cuales algunos algunos siendo de oro, nunca llegarán a ser tan valiosos como sus almas.Juegan en la calle, sin coches teledirigidos y nuevas tecnologías. Todos parecen ser felices, a pesar de estar sumergidos en la pobreza; de vivir rodeados de escombros; calles en las que la basura no se recoge; no existen las papeleras ni los containers. Se alimentan a base de arroz y vegetales; en general, viven con lo puesto; viven del día a día. Aquí no hay ahorros, ni cuentas en las Caimán. Todo lo que tienen lo pueden contar con sus dedos. Y es por eso que todo lo comparten. Familias enteras viven siempre juntas, generaciones tras generaciones. Cuando los hijos se casan, las mujeres se van a casa de éste a vivir. De esta manera, las hijas hacen lo mismo en casa de sus maridos.Todos están juntos. Podríamos decir que como los gitanos, o los moros. A todos nos suenan estas frases, ¿verdad? Pues es lo que aquí hay, e imagino que debe ser por causa del no desarrollo, que las familias tienden a estar más unidas. Tampoco deben haber problemas de herencias ni de quien se queda con los abuelos o padres el día de mañana. Otra vez se demuestra que aquello que antes teníamos no era tan malo. Nos movemos con el desarrollo y él se apodera de nosotros, dejando sentimientos de lado; separando familias; haciéndonos la vida cada vez más complicada, más completa pero más complicada. Y aunque tenemos más comodidades, a veces éstas no son tan cómodas ni esenciales como parecen. Habría que preocuparse de ser feliz, ya que al fin y al cabo es lo único que importa. Los paisajes, secos por ahora aunque se sigue cultivando. Eso nunca puede faltar. Rodeadas de enormes montañas. Allí donde mires ves unas cuantas, sobrepuestas las unas a las otras. A veces es difícil distinguir sus formas.No sabes de cuántas se tratan: si de una, dos, tres juntas, o si sólo es una transparente que deja entrever a otra que tiene a sus espaldas. Toda una paranoia, jejeje! Aquellas que están nevadas, sólo las apreciamos a lo lejos. Estamos deseosas de ir a verlas desde cerca. En poco tiempo, espero que eso pase y como que el mañama vendrá muy pronto, aprovecharemos el presente.En nuestra casita las cosas siguen su curso, es decir, que cada día algo nuevo y la vez muy antiguo, se vuelve a estropear. Y así repetidas veces. Ayer un grifo no dejaba de gotear agua. Al final, se nos gastó toda la que teníamos en el depósito, por lo que ya no hay posibilidad de conseguir más hasta el miércoles, que será cuando el horario de luz y agua coincidan y podamos rellenar el tanque otra vez. En cuanto a la luz, dicen que los cortes serán sólo de 10 horas pronto. Sería bastante interesante, pero vaya, una al final se acostumbra. Lo jodido es para los estudiantes, que si no tiene luz por la tarde, con las velas se les cansa la vista y se han de levantar más pronto por la mañana para acabar de los deberes. Si tenemos en cuenta que se levantan sobre las 5 o las 6 de la mañana, imaginad entonces....¡Pobrecillos!Nosotras llevamos ya días levantándonos a las 5.40. Qué, impresionante, ¿no? Pues sí, estamos hechas unas madrugadoras. Nos vamos a caminar con unos hombres de aquí del pueblo, que están entre los 40 y 50 años. Todos son simpatiquísimos y nos tratan genial. Nos invitan a desayunar, nos traen el periódico en inglés, siempre nos ayudan en lo que haga falta. Me encantaría que todos supiérais qué es aquí la "hospitalidad". Es impresionante como la gente te busca para que vayas a sus casas y así te puedan invitar a comer, cenar o simplemente beber un té.La comida también muy rica aunque aquí por norma los restaurantes no tienen menú y ya se nos acaba lo sabido. Deberemos aprender sobre más platos porque si no, nos esperan tres meses comiendo prácticamente lo mismo: noodles, rice, momos y poco más.Y sin mucho más que decir, pero sí mucho más por lo que sonreir, os envíamos aperturas de bocas....Grandes, grandes, como los besos que os merecéis.¡Namaste!
miércoles, 14 de enero de 2009
un poCo de comida Nepali
Por la mañana temprano los nepalíes se toman un té, o ciya, bien khalo (negro) o con leche (dudh ciya).El desayuno puede consistir en varias cosas. A nosotras nos encanta el Malva, una especie de torta redonda de masa frita (similar a los churros), que recién hecha está tremenda.Tampoco está mal el Shyl, parecido pero en forma de rosca, y más crujiente.Esto se puede acompañar de un curry, que tiene garbanzos y otras verduras, como coliflor o patata. También se come el curry con pan, redondo, fino y también hecho en aceite de soja. Si te gusta lo muy dulce puedes tomar una espiral de color naranja que es azúcar sobre más azúcar!! una bomba!Sobre las diez de la mañana se toma la comida, que pueden ser Momos (especie de empanadillas como las chinas, pero de carne de búfalo, un poco más pequeñas y en lugar de tomarlas con salsa de soja, se toman con una salsa amarilla y algo picante). También hay noodles (Choumi), con vegetales o algo de carne. Pero los más ricos son los noodles tibetanos, en sopa, perfectos para el fresco invernal!El arroz cocido y las lentejas se reservan para la cena. Por la mañana se puede tomar arroz seco y aplastado, semillas de soja tostadas, diferentes verduras como coliflor, rábano, con picante (pickle), patata... también pedazos de pollo o búfalo rebozado.En los bares puedes encontrar pakhora (buenísima!!), samosa (similares a la comida india), otros tipos de fritos rellenos de verduras.La cena es muy importante, y es cuando se come el plato típico nepalí, con arroz cocido, dahl (lentejas en sopa con verduritas), todo acompañado de más verduras y legumbres.El picante, como digo, es muy común. Curry, Masala, Chili, siempre se añaden a los platos. Incluso alguna vez el té matinal (que en cada casa cambia mogollón, según las especias que se le echen) puede también dejarte un saborcito picante majo.Aquí gusta mucho el dulce, y algo típico está hecho con leche y sabe como a mazapán y queso a la vez, es bastante asqueroso!! A veces se acompañan estos dulces (no recuerdo el nombre) con mantequilla hecha con la grasa de la leche (una combinación bastante peculiar que personalmente no me agrada...).Muchos alimentos se toman con las manos, pero los cubiertos se utilizan también.Se toma fruta de temporada, y algo curioso, aquí a las mandarinas les llaman oranges y no distinguen unas de otras!En general las comidas se acompañan de té (el cual también se toma después de comer, o a media tarde, junto a unas galletas muy ricas), o también se bebe agua (hervida y filtrada), para lo cual dejan jarras en las mesas y se bebe tipo botijo.ES de mala educación comer con la mano izquierda, y también pasar por encima de las piernas de alguien que esté sentado. Tampoco está bien visto comer del plato de otra persona.Sin embargo, eructar y escupir después de aclararse bien la garganta, es algo que hacen comúnmente hasta las señoritas más elegantes...
domingo, 11 de enero de 2009
Algunas impresiones
Cuando conseguimos tener Internet en casa, el ordenador de la oficina (lo que podemos llamar oficina, un cuarto que tenemos en el primer piso de nuestro lindo hogar) no funcionaba y lo hemos arreglado, y ahora el telefono es el que no quiere ir, asi que de nuevo estamos en Banepa. Hemos venido aqui porque en Panauti ahora no hay luz y aqui, en la mitad de la ciudad, hay.
Poco a poco vamos resolviendo los problemas que van surgiendo… Por ejemplo, hace un par de días no salía agua de los grifos. El agua de casa funciona por bombeo: cada día tenemos un horario donde podemos apretar el botón que hará que se llene el tanque de agua. El problema es que este sistema funciona con electricidad, por lo que los días en que los cortes de luz coincidan con esas determinadas horas de bombeo, no podremos rellenar el tanque…
Desde que el gobierno Maoísta llegó al poder, las revueltas se calmaron en el país, pudiendo disfrutar así de paz. Sin embargo, ciertas medidas han provocado que Nepal sufra un retraso de varios años. Por ejemplo impusieron cortes diarios de luz de doce horas, los cuales desde el domingo han pasado a ser de 16 horas! Esto es debido a que la energia es hidraulica y ahora en invierno no llueve y el agua es insuficiente. El invierno es frío en Panauti y no se necesitan frigoríficos, pero imaginaros el disminuir a 8 horas las horas productivas de luz, cuyos cortes pueden caer en horario de industria y oficina…Cierto es que aquí las oficinas no se ven mucho; la gran mayoría de la población vive de la agricultura. Ahora es tiempo de patatas y hectáreas de terreno tienen sus semillas preparadas para salir dentro de un par de meses.
Un par de veces esta semana nos hemos animado a hacer el “morning walk” que desde hace años el Principal de la escuela y sus amigos siguen diariamente. Es agradable pasar un par de horas con estos personajillos ya que, a pesar de la barrera del idioma, ya que casi todos sólo chapurrean algunas palabras de inglés, nos cuentan cosillas interesantes, y además son unos cachondos! Ya era hora de tener coleguitas adultos: la compania de los nenes es un placer pero tambien se echan de menos otras conversaciones.. Cuando nos animamos al morning walk, a las seis de la mañana nos acercamos a tomar un té en el punto de encuentro, desde el cual cada día se sigue una ruta diferente por los alrededores de Panauti. Estos días se ha llegado por la noche a -5º, lo cual hace que a esas horas podamos ver los campos de patatas como pastelitos decorados con azúcar glasé! También este frío mortal, por supuesto sin contar con calefacción ni chimenea o similar, hace que nuestros cuerpitos sufran por la noche y que el salir del saco y vestirse sea un pequeño infierno!!
Aun así, nos animaremos a hacer de vez en cuando este morning walk que nos está ayudando a conocer los diferentes rincones de Panauti Municipality. Es más grande de lo que imaginábamos, ya que hay que tener en cuenta que la concentración de población que podemos encontrar viviendo en pisos, aquí se extiende al existir casitas bajas de no más de tres o cuatro plantas. Entre tanto ladrillo de repente te sorprendes con una casita de color azul que parece de cuento…Estamos rodeadas de campos de cultivo en terrazas, y más allá montañas (bueno, colinas, como nos corrigen por aquí, aunque hoy vimos en el horizonte picos totalmente nevados!!) repletas de árboles donde se esconde de vez en cuando un templo. Hoy paseando antes del amanecer a varios kilómetros del pueblo, cruzamos el río junto a un puente colgante, y entre tanto verde parecía que estábamos en medio de un paisaje tropical! Lo triste es acercarse a la ciudad y ver que ese río que fluía tan limpio, ahora está lleno de basura en cada orilla, y los patos nadan por allí entre bolsas de plástico. En cada esquina de las apenas asfaltadas calles se acumulan desperdicios. La cultura de la limpieza no está en la población. Hoy por ejemplo una niña en el colegio arrancó una hoja del cuaderno que no le valía y sin dudarlo la tiró por la ventana… Nosotras tenemos un bidon para los desperdicios y cada lunes pasan a recoger la basura. Al menos algo positivo es que no hay mucho desperdicio en forma de envases. La comida para llevar se sirve en papel de periódico que a su vez podrá utilizarse para limpiarse la grasa de las manos, y un cubierto de plástico se sustituye por pedazos de cartón. La leche se recoge en recipientes de aluminio y el agua (bien hervida y filtrada) se sirve en jarras de latón. No se suele beber agua en vaso sino que se bebe del recipiente tipo botijo. Los vasos para el té se reutilizan enseguida pasándolos un poco de agua…
Hay tantísimas diferencias entre Nepal y cualquier país europeo… que merecen capítulos aparte. Muchas sensaciones y vivencias nuevas, lo comun aqui es exotico alla, y viceversa. Sobre nuestro curro en el cole, curro en casa, las estupendas comidas nepalies, la hospitalidad innata de esta gente... Os iremos contando...!
Poco a poco vamos resolviendo los problemas que van surgiendo… Por ejemplo, hace un par de días no salía agua de los grifos. El agua de casa funciona por bombeo: cada día tenemos un horario donde podemos apretar el botón que hará que se llene el tanque de agua. El problema es que este sistema funciona con electricidad, por lo que los días en que los cortes de luz coincidan con esas determinadas horas de bombeo, no podremos rellenar el tanque…
Desde que el gobierno Maoísta llegó al poder, las revueltas se calmaron en el país, pudiendo disfrutar así de paz. Sin embargo, ciertas medidas han provocado que Nepal sufra un retraso de varios años. Por ejemplo impusieron cortes diarios de luz de doce horas, los cuales desde el domingo han pasado a ser de 16 horas! Esto es debido a que la energia es hidraulica y ahora en invierno no llueve y el agua es insuficiente. El invierno es frío en Panauti y no se necesitan frigoríficos, pero imaginaros el disminuir a 8 horas las horas productivas de luz, cuyos cortes pueden caer en horario de industria y oficina…Cierto es que aquí las oficinas no se ven mucho; la gran mayoría de la población vive de la agricultura. Ahora es tiempo de patatas y hectáreas de terreno tienen sus semillas preparadas para salir dentro de un par de meses.
Un par de veces esta semana nos hemos animado a hacer el “morning walk” que desde hace años el Principal de la escuela y sus amigos siguen diariamente. Es agradable pasar un par de horas con estos personajillos ya que, a pesar de la barrera del idioma, ya que casi todos sólo chapurrean algunas palabras de inglés, nos cuentan cosillas interesantes, y además son unos cachondos! Ya era hora de tener coleguitas adultos: la compania de los nenes es un placer pero tambien se echan de menos otras conversaciones.. Cuando nos animamos al morning walk, a las seis de la mañana nos acercamos a tomar un té en el punto de encuentro, desde el cual cada día se sigue una ruta diferente por los alrededores de Panauti. Estos días se ha llegado por la noche a -5º, lo cual hace que a esas horas podamos ver los campos de patatas como pastelitos decorados con azúcar glasé! También este frío mortal, por supuesto sin contar con calefacción ni chimenea o similar, hace que nuestros cuerpitos sufran por la noche y que el salir del saco y vestirse sea un pequeño infierno!!
Aun así, nos animaremos a hacer de vez en cuando este morning walk que nos está ayudando a conocer los diferentes rincones de Panauti Municipality. Es más grande de lo que imaginábamos, ya que hay que tener en cuenta que la concentración de población que podemos encontrar viviendo en pisos, aquí se extiende al existir casitas bajas de no más de tres o cuatro plantas. Entre tanto ladrillo de repente te sorprendes con una casita de color azul que parece de cuento…Estamos rodeadas de campos de cultivo en terrazas, y más allá montañas (bueno, colinas, como nos corrigen por aquí, aunque hoy vimos en el horizonte picos totalmente nevados!!) repletas de árboles donde se esconde de vez en cuando un templo. Hoy paseando antes del amanecer a varios kilómetros del pueblo, cruzamos el río junto a un puente colgante, y entre tanto verde parecía que estábamos en medio de un paisaje tropical! Lo triste es acercarse a la ciudad y ver que ese río que fluía tan limpio, ahora está lleno de basura en cada orilla, y los patos nadan por allí entre bolsas de plástico. En cada esquina de las apenas asfaltadas calles se acumulan desperdicios. La cultura de la limpieza no está en la población. Hoy por ejemplo una niña en el colegio arrancó una hoja del cuaderno que no le valía y sin dudarlo la tiró por la ventana… Nosotras tenemos un bidon para los desperdicios y cada lunes pasan a recoger la basura. Al menos algo positivo es que no hay mucho desperdicio en forma de envases. La comida para llevar se sirve en papel de periódico que a su vez podrá utilizarse para limpiarse la grasa de las manos, y un cubierto de plástico se sustituye por pedazos de cartón. La leche se recoge en recipientes de aluminio y el agua (bien hervida y filtrada) se sirve en jarras de latón. No se suele beber agua en vaso sino que se bebe del recipiente tipo botijo. Los vasos para el té se reutilizan enseguida pasándolos un poco de agua…
Hay tantísimas diferencias entre Nepal y cualquier país europeo… que merecen capítulos aparte. Muchas sensaciones y vivencias nuevas, lo comun aqui es exotico alla, y viceversa. Sobre nuestro curro en el cole, curro en casa, las estupendas comidas nepalies, la hospitalidad innata de esta gente... Os iremos contando...!
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